miércoles, 7 de octubre de 2009

Pues te cuento

Los martes es un día pesado, el más pesado de la semana para mi, aunque haga menos cosas en mi trabajo, la onda es de que entro una hora más temprano a la junta de las cinco, otra junta a las ocho y salgo un poco más tarde ¿a que hora? no se, tengo hora de entrada, muy puntual hijos de la chingada ah, pero la salida esa sí hasta que se pueda.
Ayer terminé como a las 0030 y me pase a hacerle unos arreglos a mi lap con un chavo que es una tola para todo eso. Media hora.
Salí y toda la raza de fotomecánica ya estaba afuera pa esperar el servicio de transporte y me encontré con un vecino, aclaro que vivo lejos, muy lejos, so far so far.
Pues le dije, vayámonos y vamonos pues.
Mi vato siempre, bien modosito, desvelandose me espera a la salida de mi trabajo.
Pues este pendejo de fotomecánica lo agandallo bien machin, que qué onda, que como estas, que a que vas a Estados Unidos y con quien, ya estas trabajando, uy que mala onda y que vas a hacer y todo un puto listado que nunca en su puta vida le dió chance a mi vato de preguntarme oye cabrón, como te fue, que paso porque te deshicieron tu página
NADA, era un vomito hablando, no se podía contener, era La Tarabilla,  y a mi, que me cargaba la verga.
Mi vato siempre así de modosito de bien portado y correcto contestando a todo, que sí, que no, que un problema, que mi hermano, una firma, pues no se, estoy pensando.
Ya harto y convencido que esto no iba a parar... ah sí cabrón hijo de tu puta madre, ¿no te callas? pos vamonos más rapidito, que le meto pata, iba por periférico a 120, no se si a ustedes les es poco o mucho, pa mi y mi vato iba hecho la mocha

Stop Señorita / tenga precaución / que por el periférico o-o / hay lobos hombres hoy

Mi vato pobrecito como que se dió color
— Gordo, ¿tas bien?
— Sí ese, no hay pedo
FRUUUUUUM

Digo, él siempre bien portado que es muy discreto, como me hubiera gustado que se hubiera convertido en un cualquiera, en un corriente arrabalero que le hubiera dicho a este hijo de la chingada

— Oye Bro, no estoy pa que me confieses y mi vida poco te debe de importar y la tuya me vale un pito, yo quiero saber de lo que le paso a mi matatena hoy en su trabajo así que limitate a oir y callate el puto hocico antes de que te lo escupa ¿te queda claro?

No, él no, él nunca, pero aunque poco podía hacer, lo poco me venía bien, es mi vecino pero en determinado momento, a tres cuadras de su casa le dije... aquí te me bajas, digo, no le dije así pero por aí.
Llegue con un raro sabor de boca a la casa, no se porqué tenía como burbujitas que me salían de las comisuras de los labios. Me dice mi jaina...
— Oye gordo, ps que te dieron celos?
y que me suelto, sí, como la loca ¿y qué?
— Pues sí, y un chingo, pobre pendejo que ya firmo, en su puta perra y malnacida vida se vuelve a trepar a este mi carro, EN SU VIDA, oyemelo bien, no estoy pa que cualquier pinche buga venga a robar cabrones, QUE SE VAYA A LA VERGA PINCHE GORDO ESTÚPIDO
...............
..........
......
...
.
.
uf, ya descansé, un poco pero ai ta ai ta



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sábado, 22 de agosto de 2009

Si no me lo das, en la calle lo puedo encontrar

Ay Juan, que chingados voy a hacer contigo. A la banda que no sabe, les digo que el Juan es mi vato y llevamos pasaditos de cinco años. Él no tiene nada que ver con chacales, chichifos, cosas de la calle ni nada por el estilo, él es así bien derechito, serio, es decir, muy serio, formal, es decir muy formal, de educación castrense y castrante. Es inimaginable que me pueda abrazar o dar un beso leve en la calle sola, es decir, es calle y como machito te me comportas.
Iba yo manejando y entre que pisando un poco el acelerador y mucho el clutch me iba rosando la verga y me dieron ganas de darle un beso
— No, bien lo sabes, llevamos más de cinco años y esas cosas no me gustan
— Cabrón, es como decir que no te gustan las ancas de rana si nunca las has probado, no pasa nada, la gente a lo más dira, "mira un par de putitos" pasarán cinco segundos y volverá a sus cavilaciones "no tengo dinero, mi mamá esta enferma y no tengo dinero pa las medicinas, hace falta leche y no hay tortillas", que te cues....
— NO
Sobres culero, luego no digas y no me llores pues
Pero si no pasaban ni los cien metros cuando otro alto me detuvo y un chavo paso con un resto de tarjetas, de la calle, pantalón tumbado pero porque así le quedaba, medio pasado con los ojos juidos, prieto, delgado, ps chacal mis cabrónes, vato recio de la calle. Me ofreció una tarjeta con una vieja nalgona
— No gracias
— Andele compa, animese
— No, mejor pasame una tarjeta de cabrones
— ...
— ¡¡¡ !!!
— Y como pa cuando? ¿Pa ahorita?
— No, ahorita no tengo chance, pero pa salir del trabajo y darme un desestreson
Se fue y busco papeles a lo pendejo en su bolsa llena de mugreros
— Oiga, y como que se le ofrece?
— No ps un servicio completo, así que quede sin ganas de nada
Mi vato medio enojado y yo le seguía cotorriando y así nomas me dijo
— Pos yo mero compa, no hay pedo, vamonos
Me dio el siga, a mi vato le dio el tramafá, a mi me dieron más ganas y a él... él supo que si no me lo da, en la calle lo puedo encontrar
Con este vato tarjetero, supo bien que a nadie le importa si te gusta que te den o te gusta dar, si eres macho, joto, buga o la especie que se te antoje, a nadie le importa, tonces ¿pa que detener los frutos de la tolerancia?
O usted ¿que opina? no no no, aguantame, aguantame el corte, ¿que decía usted?




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martes, 11 de agosto de 2009

Un buen susto

Hace un buen rato, cuando yo estaba en la Facultad, andaba por el centro y me tope con un vato flaco, alto, moreno y bien mamey y sabía que era de jale y no quizo, me abrió bien culero.
Luego esperando el camión, que ya era algo tarde, me lo tope y él me saco cotorreo, para la de malas, ahora no traía su camiseta, traía un sweater y una pluma colgada de este sweater.
Me dijo que si nos ibamos a pasar un rato al hotel, sobres pues, y se metió al cajero de enfrente a sacar varo, más chido, yo no pagué nada.
En el camino me dijo que si tenía novia, en ese rato yo andaba con una chava y me dijo que le fuera fiel, que por ahora pasaba pero que si mi morra se enteraba pos le iba a dar un chingo de güite y ps no hay que ser culeros, pero ya estabamos.
Nos metimos a un hotel y traté de empezar a acariciarlo y me dijo que no, que él no, le quise quitar el sweater y me dijo que no, que yo nomas me desnudara, ah pos orale pues.
Ya me tenía bien encuerado y la pluma que traía en el sweater era un filero que me lo pasó por todo el cuerpo, era un asalto, me quitó la tarjeta del banco con todo y el nip y me dijo que ya tenía mi dirección de casa porque vió el IFE, que si no era iba a ir contra mi familia.
Luego me quizo sacar el reloj, me lo quité y le di un beso
— Qué, porque lo besas?
— Es que me lo dió mi papá
— Ah, yo con eso no me meto, quedatelo
Todo asustado, pero sano y llorando a madres agarré un taxi que me llevó a mi casa y eso me dió mucha tristeza, que ya estaba asaltado y muy asustado y me pusieron una chinga horrida, mi mamá le saco la dirección al taxista de dónde me había recogido y en que sitio trabajaba
La pase muy mal



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miércoles, 1 de julio de 2009

Por una chingada, ¿dónde estas?

Mejor me largo, puras malas jetas, pinche gente valemierda.
Eramos amigos de morros, me acuerdo que lo primero que me enseñaste fue a jugar choyita y a no aventar canicas como maricón, eran balas, me caí, y certeras. La cacalota nunca la sacaba, solo tuve una que me regalaste, pero con las "agüitas" tenía, me enseñaste bien. Ya luego me enseñaste a ser lento y calmado en la cama, dejar bien satisfecha a la mujer que me tocaba, así nos seguían muchas putas y de a grapa, cada quien tenía lo suyo, tu tenías tus morras y yo las mías. Luego me enseñaste a poderte hacer un sexo oral que te satisfaciera bien, en una palabra me hiciste "garganta profunda".
Los dos siempre bien legales, una y una, que ni qué.
Una tarde de esas de verano, que llueve y que no llueve y que siempre sí se soltó el aguacero nos pusimos bien pedos en el bar de siempre, "El trancas", era un burdel de putas que ellas ya nos conocían y las bailabamos bien padrote: Cuando había poca clientela, nos poníamos a jugar konkian o a darles de besos y agarrones muy sin ofensa y ya luego cada quien se iba con las novias.
Pero ese día que llovía y que no llovía, muy raramente llevabamos pasado del mes que no nos sabiamos de novia ni de caldos, fajes o ligues, te me pusiste bien pedo y empezaste a temblar, así como ahora lo estoy haciendo yo, muy serio te paraste, me agarraste del hombro y me llevaste a un altarcito y me dijiste delante de una imagen toda humeada me dijiste...
— Pepito, jurame delante de él que nunca nos diremos adiós
— ...
— Como lo oyes y no te hagas el pendejo que bateamos igual, ese
— TE LO JURO
Aprovechando que todas estaban o en la cocina o en el baño o no se dónde, te hagarre de tu pelo, afianzandome con tu colita tipo Buki que te la jale bien juerte juerte, y te besé tres segundos, te aventé confundido profiriendo una maldición y con desesperación por consolarme, me abrazaste escondiéndome en tu pecho. Ps ahí nos juramos entre putas, cartas y cervezas.
Nos fuimos a nuestra casa, la que iniciamos a rentar luego que todos los de nuestra familia se empezaron a desaparecer, esparcir. Unos porque se casaban y otros que se arrejuntaban, luego que mis dos jefes se murieron y tiempo después tu mamá, de tu papá ni hablamos que ni se enteró cuando tu jefecita murió.
Continuamos nuestra vida. Esperé por un par de meses en ver quien se convertiría en hombre y quien en mujer pero los meses pasaron y a nadie le salieron ni chichis ni panocha. La raza siempre nos vio igual aunque yo me esforzara por verles en su mirada que todos lo sabían pero siempre nos vieron como los compas que de niños se conocieron y nunca sentaríamos cabeza y que bueno por par de pedos y mujeriegos.
Fuimos tan unidos que sabía y reconocía que habías llorado por estar confundido por tu repentino cambio de sexo porque encontraba en una esquinita su pañuelo y éste, bien mojado entre que te limpiabas las lágrimas y el hocico del tequila que se te tiraba.
Unos quince días antes de esto, compraste un perfume, bien apestoso, corriente, pero a mi no me disgustaba, te lo pusiste y nos fuimos a un bar de puro marica, gente bien rara, descamisados, uno que otro travesti de esos que corrían en El Trancas, vatos besandose sin que les diera pena, hasta te propuse que si me dabas un beso y tú con curiosidad me lo diste, voltiamos a ver quien nos miraba y todo seguía igual, a nadie le importaba.
Esa camisa se quedó en la silla y no hubo chance de lavar ropa como en una semana pero olvide lavar esa, es que no estaba en el bote de ropa sucia y ya no quería hacer nada.
Que bueno que no la lavé. Es la camisa que traía puesta el asiento del copiloto y ahora estoy esperando la luz verde mientras la huelo con los ojos llorosos.
No puedo entender si siempre usabas el cinturón de seguridad porque ahora no lo llevabas puesto, o si lo traias puesto como estuvo el madrazo con ese trailaer para que hallas muerto instantáneamente.
Voy manejando por el periferico y de frente a mi se ve el atardecer, mejor me largué de tu velorio, pinche gente vale mierda, todos viendome como si fuera la viuda, a lo mejor hubiera sido preferible haberles dicho que nos gustaba el camote pero eso no lo hubieras aceptado nunca.
Halla por las vías me estacioné y compré una chela de medio, no se si lo dije, lo susurré o lo grité...
— Por una chingada ¿dónde estas?
Alzando mi cara para beber derechito la cerveza vi el cielo despejado, la cerveza fría que recorría mi garganta y refrescaba el amargo ratototote en el funeral esperando a que hora iba a ser la misa, alzada mi cara al cielo azul, rojo, tornasol, el viento soplando como que llueve y no llueve y que luego siempre sí llovió, vi tu cara en todo el cielo y en mi radio inicio una canción...


Búscame en ese sitio
Donde tu sabes
Fue en el mundo completo
Para los dos.
Si no en aquella CANTINA
Donde juramos
Ahí delante de Dios
Nunca decirnos mas adiós.
Búscame en donde veas
Huellas de mi llanto
Donde nunca imagines
Que estuve ahí.
Si no me encuentras no pienses
Que estoy ausente
Es que tal vez me perdí
Cuando no supe mas de ti.

viernes, 26 de junio de 2009

Feliz día del padre

— Y que pedo ¿como te fue el día del padre?
— Aguanta, mejor pideme otras chelas que estas ya se empiezan a poner calientes
Yo pedí un tequila y como que al Arturo se le antojó pero así como él nomas me mete la verga, a mi nomas me chichifea cerveza o refrescos, ya si quiere que los tenis, que la ropita, bueno, eso ya es que me de la tarde completa y a veces que se quede a cenar
— Pos que tan mal te fue que no quieres soltar prenda o quequis?
— Bien, cabrón, ya sabes que me fue bien, vente para aca que no te puedo caldear "agustín"
Me acerque a él y empezó a acariciarme como con desespereación, con malicia, como que si no jueramos compas. Me apretó mucho una chichi y me saqué
— Que? no seas joto ¿voy a que te dolió? no mames
— Oh pinche Arturo, andas bien raro
— Que no mames, saaabe, vamos a bailar
Lo mejor era dejar el tema para una de dos, para luego o para la chingada.
Dos canciones, un cigarro y a la mesa otra vez. Yo nomas besaba el tequila pero no le bebía. Lo que a mi me duró un tequila a él se le fueron seis cervezas, para este rato yo traía la promoción de dos tequilas y un refresco por 65 varos, lo que significa que de menos, este wey llevaba doce chelas incluidas las dos de camino al bar.
Es un barecillo que me encontré a pie de carretera, las meseras son putas y de repente entran trasvestis que se chichifean a los traileros engañados, y por ese engaño es que salen los botellazos, los ensordecedores gritos, monstruososo "ayes" y demás cosas incomodas pero me gusta porque estas entre vatos varoniles que se mezclan con cada pendejo más puta que la chingada, pero bueno pues, muy mi gusto que la chingada, no estas tú aquí pa juzgarme... ah, de repente estos dos tequilas que traigo ya me hicieron altanero, bah, me vale
— Cómprame unos cigarros y ahorita vengo, voy al baño, si quieres una linea te la vendo
— No wey, ya no le quiero hacer, lanzate Arturo
Le pedí a Cecilia (de minifalda negra brillosa de esas arrugaditas) unos cigarros y un tercer tequila, me dijo que si se juntaban 24 cervezas, el otro tequila me lo regalaban, pero que no dejaramos de consumir. Ta bien, ellas chichifean nosotros chichifeamos, reza la congujación del verbo.
Regreso del baño con los ojos medios llorosos, pero no de la coca, ya se veía borracho, me dio un revez con su pesado dorso de la mano y aventandome el humo a la cara con el cigarro que aventó al piso de tierra del bar me dijo...
— Quieres saber como me fue en mi día-del-padre??
Yo pelé los ojos como plato y me dije pa mis adentros en callado
— (Ps sí)
— El más grande se levantó temprano y me llevó al catre una torta ahogada de la esquina y los tacos dorados se los dí a mi esposa
— A esa <pensé mientras lo oía con su rostro cabisbajo>
— Y el chiquito me regaló este dibujito
Haciendo y diciendo sacó un papel doblado con un mono feo con crayola azúl y un solesote amarrillo que no se limitaba al circulito que le hizo de seguro su maestra del kinder, pinche muchacho baboso, ni por la rayita se sabe ir
— Me la eche con la cerveza que saque del refrí y terminando antes de la una que empezaba la Confedereciones me puse a hacer el amor bien padrote con mi ruca
— Y a mi que chingados me importa, puto Arturo
— Puto tu culo
Y cerrando el puño me golpió el pecho y me atornillo con sus manos mi muñeca que me hizo soltar en la mesa desvencijada de madera mi cigarro
— Ya te andaba por saber ¿no? pos sí, cogí con mi vieja, como si no supieras o se te hiciera raro, <empuñando su entrepierna me bociferó>, esta me huele a panocha y es lo que te gusta, puto <adornando el final>
A mi se me hizo un ñudo en la garganta, ya estaba borracho y agresivo así que hice de tripas corazón
— ¿Y sabes que me pidió?
— ...
— Que le metiera la puntita por el culo, ¿me oyes? por el culo, esta morra se las esta oliendo y no me gusta, te calmas pendejo con que sepa que me juegas chueco o me metes un cuatro con ella, porque ella sí es ley, es de casa
— (Y seguramente yo no) pensé
— Ya levantandonos me fui a ver el futbol, la putiza que le metieron a Italia, 3-0, 3-0 cabrón, esos vatos si que saben jugar chido la pelota
— Sepa de que chingados me hablas pero dale
— Me llevó un vasito con hielos, era una botella de wisky que me regaló mi morra y luego hizo de comer chicharrones con mucho chile nomas pa mí, quesque que porque soy muy buen papá y que se le llenan los ojos de lágrimas (y a él también) y me dijo que me ama un resto, que los chamacos es la pura copia mía, así de lindos i inocentes que yo, ¿te das idea de la mentira que le estoy haciendo creer a Paola? !!Mi Paola!!
Paola, sí tu Paola, pero bien que te gusta sacarme la mierda y el dinero, para eso sí, dónde tu Paola, pendejo. Con coraje, tabaqueo con tres golpes la cajetilla y tiro las envolturas iniciales de la cajetilla, escupió al piso y se puso a fumar callado: Habían empezado sus tres canciones (por 10 pesos) en la rockola y yo me fumaba otro cigarro y acariciaba la idea de ese tequila regalado, pero era mucha chela para Arturo que ya estaba de un retemamón insoportable. Terminaron las canciones y para mi las vergüenzas de oirlo cantar disque que con mucho sentimiento y agarrando sus cosas sin decirme nada pero yo entendiendo que ya nos ibamos, ps nos juimos.
Manejando él mi Caribe, y yo echo bolita en los pies del asiento del copiloto (no vayan a pensar que Arturo es putito, no, si nomas me coge a mi) nos metimos al cuarto de hotel.
Desesperado me ordenó que me desnudara, se sacó la verga por entre el cierre y con una escupida me la dejo caer y pronto terminó. Pa que chingados te doy detalles morbosos si no hubo detalles, que el beso que la mamada (literal o metafóricamente), no, no hay nada que platicar.
Se limpió la verga con el edredón que quedó manchado de rojo, pa mi que traigo roto el culo y se fue, ah, con el detalle de que se llevó mi ropa, la caribe que se le va a apagar en máximo dos cuadras porque nunca le he dicho dónde queda el cortacorriente (se le hace extraño que cuando él lo prende yo sobo el freno de mano que es dónde queda la "tierra", dice que nomás lo sobo pa despedirme de mi caribe tan chida), y se llevó mi ropa, además de la firme amenaza de que si lo vuelvo a buscar que me va a ir pior, digo, no se a que se refiera si sus cogidas así son de pinches sebas y que no le diga nada a "pa-ola" que porque entonces sí me manda matar, como si tuviera dinero pa mandar a alguien, imbécil.
Ahorita le pedí ropa al servicio de cuarto, seguro me van a mandar algo de lo que han dejado otros clientes igual de pendejos que yo.
Mi padre, borracho golpeaba a mi madre hasta que llorando todos, todos, mi mamá, mi carnala, yo, le suplicabamos que ya le parara, y paraba dándole un revez a la cara del que más en cortito le quedará al pendejo panzón, ah, entonces sí ya muy cariparejo se largaba a la calle y no volvía en dos días el muy puto, eso sí es ser puto, putito maricón, agarrarse a una doña a madrazos. La tal Paola, que ni la cara le recuerdo y la conozco porque una vez le esculque la carteta al Aruturo, es solo así que la conozco pero por más gorda que me caiga la pendeja (no digamos que es muy inteligente al pensar que su marido es un pan de Dios ¿verdad? si nomas se necesitan dos dedos de frente) por más gorda que me caiga, espero que no la golpié, y ya que ando muy melodramático, y ya que me llegó la ropa del intendente que descansa mañana y que le deje una fianza como que si hubiera rentado la ropa de Versacce, y que ya me voy a buscar dos cuadras para allá o dos cuadras para acá mi caribe y sacar el duplicado de la base de la batería, ahora sí puedo decir, !!! feliz día del padre !!! viva hurra, !!!amos al carajo!!!
Amigo que me lees, iba a poner esa canción de timbiriche que dice " Hoy tengo que decirte papa / te quiero mas que a nadie" pero no, traigo mucho dolor, me duele un poco mi ano pero más mi orgullo, así que...


Hoy, que no quieres saber mas de mi,
Hoy, que me toca perder,
Voy, a engañarme a mi mismo y gritar al espejo,
que ya te olvideee!!!!!!

Y, si los años me dan la razón,
Tu, al final ya veras,
En este espejo ya roto y marcado los años,
que no volveraaaan!!!!!

Y cuando quieras gritar,
como yo lo hice esta vez,
entonces y solo entonces, lloraraaaaaass!!!!



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jueves, 18 de junio de 2009

La tercera es la vencida, ¿o el tercero? ¿como iba?

Por antigüedad, de subteniente rápido lo pasaron a ser teniente... ¿capitán segundo? no, mejor buscamos un lugarcito en la policía, algo de mucha adrenalina; drogas, narcos, armas bonitas.
Oficial Teniente Victor Hugo Montéz, y sí, de Durango, cerquititas de Chihuahua.
Presentó sus cartas credenciales al señor gobernador y venían de pelos a sus intereses. Victor era realmente joven, de 40 años y con ansias aún de comerse al mundo, sin descendencia que le impidiera rajarsela al cumplir su jale
— Muy bien, la dirección de antinarcóticos es de usted
dijo el Gobernador
Su día empezó muy de mañana casi noche aún, planchando su ropa, sus tres rayas insignia que venían con dos nombres...
Jahir que era el diminutivo de Jahirzignio, su compañero en la Escuela Militar y que poquito antes de ascender a Sargento Primero (juntos) él se salió que porque no podía, no aguantaba estar viviendo "en pecado". El otro nombre, Edo, por Edoardo, un imbécil que le hizo ver su suerte pero no borraba su nombre para recordar siempre sus errores y no caer de nuevo en las mismas pendejadas
Poco a poco se fue haciendo de amigos, conociendo a sus esposas y en ocasiones a las amantes. La esposa de Gustavo se le ofreció pero nunca quiso acceder, era no amigo sino fuente de problemas. Gustavo era a todas luces el próximo a cargo de narcóticos pero tenía esposa y ya pasaba de los 50, grulla baleada y fácilmente corruptible en más de un chingo de ocasiones, no, y menos si no pasó de secundaria. No fue del gusto del señor gobernador
En una ceremonia muy de pueblo pues pero al fin ceremonia, los muchachos del Teniente Victor Hugo, entregaron a dos narcomenudistas que dieron mucha lata en el pueblo de Canatlán. Felices...
— Mi Teniente, vaaaamonos con las putas
Se fueron a un tugurio medio jodido pero para ellos solos, que lo cerraron para que estuviera más a gusto el teniente. Nada más lejos de la realidad: De nuevo a enfadarse entre tetas y apestosas lubricidades. Las chicas iban y venían embarrandole sus senos en las narices. Pero donde la puerca torció el rabo fue en el meserito que decía en su camisa que se llamaba Octavio. Flaquito, prieto, de mucha galleta, las llemas de los dedos quemadas por la cal
Según le dijo Gustavo, el Octavio era su sobrino, albañil en las mañanas y mesero los fines de semana.
Gustavo fue al baño y llamo con la mirada a Victor que tardó un poco en ir, tanto que el Gustav ya estaba empinandose una linea de coca bien fina que se la habían traído que nomás pa' él por encargo. De pos sí ya andaba bien locote
— Mire Teniente, estas viejas no saben como divertir a un hombre, tan muy pendejas, el Octavio ya esta pagado, es cariñoso y atento y pos a uste le gusta y esto nomas queda entre nosotros, esto de que me estoy arreglando la nariz, de lo otro, yo ya no se nada pero ya vayase que lo esta esperando en la camioneta.
Berrinchudo que es Victor, nervioso que es él, atento como siempre, pidió una cerveza para no ir cuando le ordenen, para pensar un poco en como se dio cuenta de esa afición por ese exacto tipo de muchachos y pa no despechar a sus compañeros que tan bien la estaban pasando.
Bailando con una puta pa ya irse con el Octavio le preguntó
— Oye Yolanda, ¿eres feliz?
— Claro mi Teniente, pos si estoy bailando con uste
No, buena pregunta, incorrecta persona.
En una canción empezó a fantasear embrutecido por el aburrimiento y el alcohol. Se decía a si mismo pa sus adentros secreteandose con su corazón cansado...
— Ya me toco aguantar a uno que tenía mil mierdas en la tatema, otro que si no me quitó la camioneta fue por pura chiripa, son dos, la tercera es la vencida, le compraré su ticket de autobus, me planchará mis pantalones con rayita mientras le hago tres lonches pa que se los lleve al trabajo, esta es mi oportunidad, saliendo del hotel lo primero es que lo voy a vestir como me gustan, con sus pantalones Levis originales, un buen par de botas y un sombrero, nos iremos a Chapala a comer y a curarnos la cruda, hoy es mi oportunidad
Y se acabó la canción, agarró su chamarra y dejo a sus amigos bebiendo
El verse con el Octavio, subirse a la camioneta, bajarse en el hotel y subir a la habitación, todo fue uno
Casualmente Octavio pidió la master suite, solo una en ese hotel y lo concedió Victor, era amanecer para derroche, !!que la chingada!!.
En la habitación se quitaron sus camisas y antes de avanzar, Octavio le pidió que cediera un poco, más lento quería las cosas
— Una chela pa quitarnos el asco ¿no, Teniente?
— Llamame Victo o Hugo, o como quieras que te pegue la chingada gana y de lo otro, pos como no
Pidió el servicio de habitación.
Arqueando la ceja, Victor preguntó...
— ¿Una caribe cooler?
— Estrellita porfas, <susurro pa que no vayan a pensar que son dos hombres en la habitación>
Victor no veía la hora de empezar a tragarse ese lonchesote, y Octavio no quitaba la mirada de su reloj de pulso. Victor pensó en relajarlo un poco
— ¿Un cigarro? de mientras llegan ¿no?
— Sales pues
— Mira Octavio, si no quieres nada, nada va a pasar, no hay pedo
— Quiero que me metas la verga <dijo robotizado y mimetizado>
A Victor se le salían las emociones, ya tenía no húmedo, !sucio! su calzoncillo pero llegó el muchacho de servicio
— Sus cervezas señor
— Dejelas ahí
— Es que no gira el cilindro señor y debo pagarlas al bar
— Pinche lata hijos de su chi <murmullo en broma a su nuevo amante>
Girando el picaporte imaginó en un chingadazo de felicidad, a Oscar Athie con esa canción del ticket de autobus, su pantalón con rayita planchada y las tortas para su cabrón, con mucho chile, la ribera de Chapala con dos cervezas pa curarse esa noche, su tercer raya con el nombre definitivo, "Octavio, you are the one" pensó.
Nada de eso. Un puñal de Gustavo atravezó la panza de Victor y Octavio salió corriendo, mentando madres por la tardanza, luego Victor recibió una rafaga de balas frías como su vida, que hicieron un caldo tibio como sus ansias de amar y ser amado. Pues sí, el tercero, último, el tercero es la vencida



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viernes, 29 de mayo de 2009

ay no, gracias

Pos que desde hace dos semanas fue La Gúera a una cosa llamada focotonal, letras más, silabas menos, no estoy pa corretsiones, que bien emocionada, que entro a un circulo de hombres vestidos de blanco y que cargo un paquete de cuarzos para solucionar mis deficiencias neuronales, que más que deficiencias, excedentes, pa que ya no trabajen tanto por la noche, según me dijo el docanibal.
Pos que me habla La Comadre que para vernos en La Fuente, bar de poca monta, que por eso me gusta, por corriente que se yo, que le diga a la Güera
Es necesario apuntar que La Gúera una vez me hablo llorando que su novio la dejó, que es un bastardo culero y no cabía en el llanto, tres meses después me habla para decirme que ya tenía otro novio y que se iba a casar, que no faltara a la boda, "eeeeeh". Pues se caso y a los dos meses ya la golpiaba, le robó una cuenta bancaria, la corrió de la casa...
— Y ni se te ocurra ir a casa de tus padres
Sas pues, oye Güera, que dice la Comadre que nos vemos en la Fuente, no se te olvide llevarme mis cuarzos "eeeeh"
Al día siguiente, día en que nos ibamos a ver en la juente, ese día me amanecí muy de güevos y pedí cita con alguien el que sea, ah, ps nada menos me la dieron con el  mero jefe, ppppuuuuuuta, me surre pa dentro. Buscando quien me diera consuelo y hacerme fuerte (me sentí que Orfeo bajaba a los infiernos, y no por el alegre can can sino porque de a neta, obertura de vaKero baja a los infiernos), pos le hable a mi tía Banana, que no estaba, deje su mensaje, a mi carnala la bailarina, que after the beet piiiiii, ni modo, mi mamá que me puso un cagadón, que con esas greñas de escolapia de secundaria (no llegue ni a ser puberto desmadrozo de la Técnica 4, no, !!escolapia!! mona naces mona te quedas, shu), que no le digas esto que la vas a cagar, dile que desde chiquito lees el periódico y que tu te pagaste la carrera
— Mamá... me estas poniendo muy nervios@, abur
Confundido como el teletubi morado colgué
Ps en quien me refugió, ah sí ya se, en... (redoblen tambores, por favor) LA GÜERA inc., esa no me falla
treinta y tres quince doce y que más te importa, amado lector
— ¿gúera?
— VAkERO, MI ESPOSO QUE YA NO ME QUIERE QUE ME INVITIÓ (sic) QUE UNA PÁGINA
— ¿güera?
— AY VAkERO, QUE VOY A HACER
y ya no le gasto más a las mayúsculas porque a lo que escuchaba, hablaba entre lo que podía un suspiro y lo que le permitía un moco marca cirio pascual por ahí de octubre, noviembre
No pos a bonita cosa me acerqué
— Bueno güera, ya me voy, los hombres sirven para pura chingada (mirada fulminante de mi marido) no te olvides de mis cuarzos eeeeeeh
— Aaaaajajaja vaKero, yo te los llevo pero aaaaaaaay
Ay Dios
Pos el hecho es que dándome una chancita me salí del trabajo y me eche una chela (y nos echamos una chela el domingo, diría Boby Pulido) y ya estaba ahí la güera chinga y jode que la atención debería estar centrada en ella, cuando así estabamos soltó un puchero a punto de llanto y dejó ser el centro de atención, ah, pos en puchero quedó y el llanto nunca afloró, al rato me dice
— vaKero, toma tus cuarzos, los he traido todo el día
— (gulp)
— ... estan ya cargados de buena vibra
— (aja)
— ... y están en una bolsita verde para que te regrese la jovialida' , vienen de todos los colores
— (5-0 el marcador, no supe cuál le sirvió y cuál la llevó al estado en que esta) ay güera, muchas gracias, eres bien linda. Bueno ya me voy que tengo 10 planas todavía
Llegando, pos la curiosidad mató al gato, revise los cuarzos y eran piedritas chiquitas y otras no tanto, unas muy chiquitas, de todos los colores sí, con manchas, sin manchas, redondos, parados flacos, unos muy curiosos y otros que me daba miedo acercarme más (me hubiera encontrado huesos de elfo)
Concluyendo
Mi estado de salud no permite caer de nuevo en creencias de piedritas, como así un pendejo me quiso quitar la tifoidea y la salmonelosis (no preguntas que vuelvo a llorar eeeeeh)
Creo en pocas cosas y creer en algo que no creo no me ha de servir de mucho, no pos pa remedio de males....
La bolsita era idonea para vaciar el contenido en un caldero de la mano de una señora... con verruga en la afilada y larga nariz
Me quite la posima, digo, los cuarzos para enseñarselos a mi vato y continuando la platica de todas estas razones le decía que estaba en una sería contradicción
— Es que mira gordo, dice que vienen con buena vibra pero es cosa que lo dudo si así le ha ido en la vida y se mete en esas fumadas que las piedritas y que círculos de energía cuando lo que de a neta lo que necesita es un psiquiatra, ya no psicologo, psquiatra, gordo, es que neta esta "de atar", pobre guera
— ¿Y cuál es el punto?
— Que por otro lado, es un regalo en buenisisisima onda, aunque se oiga fresa, bueno pues, viene con la pura buena vibra de una gran amiga
— ¿Y?
— Ps que yo no quiero brujerías, no en mi casa, ni acercarse a mi varrio
— 2-1 el marcador, !!solucionado!! (y el emperador bajo el dedo pulgar)
— ¿Que?
— Ya lo tire
— No es cierto, ai lo traís cabrón
— traía dijo el ciego
y nomas voló, con la pena, pero nomas volo, es que... ay no, gracias



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