martes, 6 de febrero de 2007

pobemas en el jardin, pobemas con la mayestra pudos pobemas

De a tiro en la madrugada, 0830, que timbra Olga Maravilla, digo, que chido, si no fuera por ella no se que haría, le dije, chula, ai te ves lo que quieras, yo le sigo dormido, como a las 0930 timbra el teléfono, me lo pasó Olga Maravilla, era mi abuelita, cosa muy extraña, mi abue pa que me hable antes de las doce, es que el pedo ya tronó y machín, que le consiga el teléfono de un asilo, que no me puede platicar por teléfono, que cuando pudiera, sin prisas, que no hay problema fuera a visitarla.
Dios de mi vida, algo le hicieron, si no soy pendejo
Que se fue a misa, llovió y un alma caritativa fue por la silla de ruedas, un paraguas y la llevó a la casa, ah, pero ese wey, no fue cualquier hijo de vecino, es sobrino de la fulana que le quito la casa a mi mamá y que recuperó luego de treinta años de juicio, de verdad, fueron treinta años de juicio. Le puso un cagadón mi mamá a su mamá que no se la acababa, que ya no quiere comer y que se esta yendo a comer a la vuelta, todo esto me lo platicó en un llanto, al rato llega mi mamá y le pega otro grito...
— Que te vengas a comer mamá, ya le estas llorando todo al wero, si nomas para eso lo quieres
Que me emputo y que le digo, sabes que abue, nos vamos a comer a donde putos quieras, claro, mi mamá nos puso de ida y vuelta, que si le hacia eso de irme a comer a otro lado, me amenazaba a mi con no volver a llamarla a comer, yo nomas le dije
— Abrete
— Yo no voy a opinar a tu casa
— Yo no estoy opinando nada, nos vemos al rato
Ya en el lugarejo jodido que hacen albóndigas y muy sabrosas negociamos que no le puedo pagar un asilo, que se vaya a vivir a mi casa, que no que porque mi mamá necesita mucho de ella, válgame ni como ayudarla
Yo me fui bien emputado de la casa y si a hipocresías vamos, me despedí muy bien de mi mamá, pero si no es por toda la porquería que me estoy tragando de medicamentos apendejadores, neta, te juro que no la haría, estoy que me lleva la verga.
Todos mis carnales, menos la "sistemas" que a ella la vida le vale vergas, pero de ahi pal real coincidimos que qué chinga querer ver a mi papacito chulo santo y adorado y tener que pasar la barrera chingativa de mi mamá, ver que no le tiene ropa lavada, comida caliente, o fría, o como sea, silencio, quietud, ah, pero no sean sus perros, que se enferman y es su fin del mundo, soy testigo de que le llora cual Magdalena, vamos a la chingada

1 comentario:

Mike dijo...

vergas.. pos ni modo carnal..

que sele hace cuando las jefas son asi??